«Compartir ideas y sentimientos con las personas, enriquece nuestra visión del mundo; haciéndola flexible y diversa»

Lourdes N. Sánchez López, voluntària a la Fundació Tomàs Canet en Manresa

Lourdes es voluntaria de la Fundació Germà Tomás Canet desde abril de 2018 y participa en el voluntariado hasta finales de agosto  2019 porque volverá a su país. Colabora haciendo voluntariado en el Programa de Protección Internacional que gestiona la entidad en la Llar Sant Joan de Déu de Manresa. Docente de profesión, participa en tareas de acogida y acompañamiento en el comedor, así como en el voluntariado lingüístico donde da apoyo en los grupos de conversación.

Lourdes N. Sánchez López | Voluntaria en Fundació Germà Tomàs Canet en Manresa

¿Qué te motivó a participar en el voluntariado de SJD y concretamente en el de Manresa?

Tuve dos motivaciones. La primera fue externa, puesto que surgió de los comentarios y experiencias vividas por parte de mi hermana menor como voluntaria en la Llar Sant Joan de Déu. Ella siempre venía a casa muy contenta y comentaba su día (emociones, circunstancias y personas que le hacían sentirse muy bien). La segunda motivación fue interna; partió más de mi personalidad. Me considero una persona solidaria, por ello me inscribí para ser voluntaria, pues sentí que realizar el voluntariado en Manresa era el modo perfecto de ayudar, integrarme y conocer nuevas personas y culturas. Y ahora, después de unos meses, puedo decir que fue una decisión muy acertada.

¿En qué actividades colaboras?

Tengo la oportunidad de formar parte del voluntariado en el comedor y el voluntariado lingüístico. Si bien ambos voluntariados tienen el objetivo de compartir experiencia y momentos con los residentes de la Llar Sant Joan de Déu, cada uno presenta su propia particularidad.

¿Qué te ha aportado?

El voluntariado en el comedor me ha permitido formar parte de la mesa familiar; y por tanto, no solo ha sido compartir de la comida; sino también un compartir experiencias, costumbres e intereses culturales; mientas que el voluntariado lingüístico me ha dado la alegría de compartir no solo el idioma, sino de poder crear un vínculo más cercano con las personas con las que converso, ya que se convierte en un momento de compartir vivencias y anécdotas personales, llegando incluso a terminar la conversación con la emoción de observar y comentar fotografías familiares.

¿Qué significa para ti el voluntariado?

Par mí, el voluntariado significa tiempo de aprendizaje mutuo. Por un lado, nuestros amigos que residen en la Llar Sant Joan de Déu aprenden a respetar, valorar e integrarse en la ciudad que los acoge, a través del aprendizaje del idioma, del tiempo compartido en espacios comunes, cómo el comedor, y de la participación en diferentes actividades culturales organizadas por los profesionales del centro. Y, por otro lado, como voluntarios, aprendemos a escuchar, a ser sensibles y empáticos con los demás. Además, el compartir ideas y sentimientos con las personas, enriquece nuestra visión del mundo; haciéndola flexible y diversa.

Incluso, me atrevería a decir que el voluntariado va más allá del concepto “aprendizaje”. Es el compartir emociones, es dar y recibir una sonrisa de bienvenida, es escuchar un “gracias” por la labor que desempeñas, es soltar una carcajada ante la confesión de una anécdota personal, pero sobretodo, es la alegría de formar parte de una familia culturalmente diversa.

Actualmente hay una necesidad de voluntariado. Si estás interesada/o ponte en contacto con nosotros!

 

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