Pisos de inserción

Los pisos de inserción ofrecen acogida temporal y acompañamiento terapéutico en alojamientos sociales para personas en situación de exclusión social, sea por motivos económicos o de salud. Las condiciones de uso de la vivienda se adaptan según la realidad de cada persona, ya que durante todo el proceso los residentes reciben apoyo social y un seguimiento que ellos pactan con el equipo de intervención.

 

  • 37 plazas en Valencia
     
  • 67 plazas en Barcelona
     
  • 24 plazas en el Baix Llobregat
     
  • 7 plazas en Lérida
     
  • 10 plazas en Mallorca
     
  • 33 plazas en Murcia 
Un residente en un piso de inclusión para personas sin hogar de Sant Joan de Déu.

La estancia en los pisos sociales es temporal, pero la salida no está marcada desde un inicio, sino que se establece con el residente según su evolución. También se adapta la aportación en el alquiler del piso que se revisa según la evolución de los ingresos de la persona atendida. Además, se evalúa la necesidad de ofrecer otros apoyos económicos para el transporte, la alimentación o la salud.

La acogida en pisos fomenta la autonomía de las personas atendidas ya que requiere responsabilizarse del día a día de la vivienda: limpieza, compra, cocina, horarios... elementos que no se potencian tanto en centros residenciales colectivos.

"Nuestro papel es acompañar a las personas que atendemos para que puedan hacer realidad sus sueños. Salvador Maneu, director de Sant Joan de Déu Serveis Socials – Barcelona

Housing First

Teniendo en cuenta el beneficio que aporta la estancia en pisos, desde 2016 los centros de Sant Joan de Déu están haciendo pruebas piloto del modelo de acogida 'Primero el hogar' (conocido por su nombre en inglés Housing First) por el cual las personas atendidas reciben una vivienda no condicionada, permanente e individual con el compromiso de aceptar una visita semanal, mantener la convivencia vecinal y hacer una aportación al alquiler si las condiciones económicas lo permiten.

Este modelo, consolidado en otros países como Finlandia, requiere un incremento de pisos a disposición de los servicios sociales muy complicado con el elevado precio del mercado inmobiliario actual.
 

Hechos que realmente importan